¿Qué tipo de tumor es el lipoma?

El lipoma es un tumor benigno común de tejido blando compuesto de células grasas maduras que puede aparecer en cualquier zona grasa del cuerpo. Ocurre principalmente en los hombros, la espalda, el cuello, el pecho y el abdomen, seguidos de las extremidades proximales (como la parte superior de los brazos, los muslos y las nalgas). Principalmente debajo de la piel, se llama lipoma superficial. También se puede encontrar entre las partes profundas de las extremidades y el vientre muscular, lo que se llama lipoma profundo. Los pacientes son personas mayores, en su mayoría personas de mediana edad, entre 40 y 60 años, y son menos comunes en los niños. Los lipomas profundos suelen crecer a lo largo de los músculos y pueden alcanzar el periostio, pero rara vez invaden los huesos adyacentes. Los lipomas rara vez se vuelven malignos y se eliminan fácilmente con cirugía.

¿Cómo prevenir el lipoma?

1. Beber alcohol con moderación en la vida, porque todos sabemos que el alcohol se descompone a través del hígado en el cuerpo humano, por lo que el hígado es la parte donde el alcohol causa el mayor daño al cuerpo humano. Beber en exceso puede causar trastornos endocrinos en nuestro hígado, aumentar la secreción de bilis en el cuerpo y estimular la grasa para formar lipomas.

2. El desayuno también es muy importante. Hoy en día, muchas personas no desayunan e ignoran la importancia del desayuno. De hecho, esto también favorecerá la formación de lipomas, por lo que todos deben recordar desayunar a la hora. vida diaria, y al mismo tiempo Desayunar también puede prevenir enfermedades como los cálculos biliares.

3. El lipoma, como su nombre indica, es causado por niveles excesivos de colesterol en nuestro organismo, por lo que también es muy importante prestar atención a la ingesta de colesterol en la vida diaria. Mientras los niveles de colesterol se mantengan normales, la incidencia de esta enfermedad es baja.

4. Los pacientes con lipoma deben prestar atención al ejercicio activo en sus vidas. El ejercicio puede mejorar nuestra propia resistencia, resistir el daño de algunas enfermedades y ayudarnos a perder peso. Si el paciente encuentra síntomas como masa, pérdida de peso o fatiga en el abdomen, debe acudir a examen lo antes posible y recibir tratamiento oportuno.