Los ojos rojos, hinchados y dolorosos son uveítis. ¿Qué causa la uveítis?
La uveítis es una enfermedad ortopédica común y una enfermedad autoinmune. En pocas palabras, se debe a que su propio mecanismo inmunológico ataca por error el mecanismo de las lágrimas de la uveal como un mecanismo dañino, causando inflamación. Las manifestaciones específicas de la uveítis son congestión, enrojecimiento, dolor y disminución de la visión en los globos oculares. Cuando el médico realiza un examen de fondo de ojo, puede ver turbidez en el tubo renal de vidrio laminado y la retina puede estar hinchada. La angiografía con fluoresceína del ojo puede mostrar fuga capilar del plexo coroideo y en algunos pacientes graves se puede observar acumulación de fluoresceína sódica subretiniana. La uveítis se puede diagnosticar basándose en los exámenes anteriores.
La uveítis infecciosa está causada principalmente por infecciones microbianas, como bacterias, infecciones virales, clamidia, micoplasmas, clamidia, etc. El tratamiento de la uveítis infecciosa implica principalmente el tratamiento de diferentes microorganismos con fármacos antiinfecciosos. La uveítis es una uveítis no infecciosa causada por anomalías en el software del sistema autoinmune, que a su vez produce reflejos antígeno-anticuerpo. El tratamiento para este tipo de uveítis suele ser la terapia hormonal, y los más habituales son el reumatismo, la reumatoide y la espondilitis anquilosante.
La úvea es el mecanismo intermedio de la pared del globo ocular. La uveítis puede ser causada por factores de sensibilidad, factores autoinmunes, traumatismos y lesiones físicas y químicas, y factores del sistema genético inmunológico. La uveítis anterior es la iridociclitis, que se caracteriza principalmente por dolor ocular, enrojecimiento de los ojos, sensibilidad ocular a la luz, lagrimeo y disminución de la visión. En casos graves, puede provocar una alta incidencia de glaucoma de ángulo cerrado complicado con cataratas, lo que provoca una pérdida grave de la visión. La uveítis es un proceso completo de inflamación. La enfermedad es insidiosa y se manifiesta principalmente como pérdida de visión. Algunos pacientes pueden experimentar dolor, enrojecimiento e hinchazón en los ojos. La uveítis posterior que invade el plexo coroideo y la retina se manifiesta principalmente como sombras delante de los ojos y disminución de la visión.